La asociación insiste en el que el diálogo debe incorporar «tanto a quienes desean trasladarse al sistema público» como a quienes «deciden permanecer».
MxF señala que «respeta el derecho» de los mutualistas a movilizarse y a reclamar mejores condiciones para su protección social, además de compartir la necesidad de que los afectados sean escuchados, una interlocución que «debe reflejar la pluralidad del colectivo, sin dar por hecho que todos sus integrantes desean acogerse a la Pasarela».
Por ello, defiende un desarrollo reglamentario «claro y coherente» con la ley, haciendo efectiva la libertad de elección mediante un traspaso «ordenado y jurídicamente seguro» que respete los derechos económicos de quienes se marchan y de quienes permanecen.
MxF considera que la protección de los recursos colectivos es necesaria para preservar la estabilidad de las mutualidades y los derechos de quienes decidan continuar en ellas, y pide que el reglamento garantice esa protección. «El capital individual que pudiera sobrar tras la conversión y el capital colectivo requieren un tratamiento diferenciado. La norma debe delimitar ambos y establecer qué corresponde a cada mutualista», señalan desde la asociación.

