Los ingresos operativos de Nordea entre enero y septiembre aumentaron un 1% y se situaron en los 8.910 millones de euros, incluyendo un retroceso interanual del 1% de los ingresos por intereses netos, hasta 5.337 millones, mientras que las comisiones y honorarios reportaron 2.602 millones, un 9% más.
Exclusivamente entre julio y septiembre, la entidad contabilizó un beneficio neto de 1.181 millones de euros, un 4% menos, mientras que la cifra de negocio operativa ascendió a 2.968 millones, un 2% más que un año antes.
«Comenzamos el cuarto trimestre con un buen dinamismo comercial», ha comentado Frank Vang-Jensen, presidente y consejero delegado de Nordea, para quien la ejecución de la estrategia de la entidad «avanza satisfactoriamente en todas las iniciativas clave», destacando que, a pesar de la incertidumbre global, las tensiones geopolíticas y las recientes subidas de tipos, las economías de los mercados de origen de Nordea son fuertes y resilientes.
«Nuestro sólido desempeño se refleja en nuestras previsiones para el ejercicio 2026. Seguimos esperando una rentabilidad sobre el capital superior al 15% y un ratio de gastos sobre ingresos del 44-45%», ha añadido.
Por otro lado, Nordea ha decidido suspender las recompras de acciones hasta aclarar el impacto de los cambios en sus modelos de capital, para lo que ha mantenido un diálogo activo con el BCE.
«El momento y el impacto de cualquier decisión de supervisión relacionada con este asunto siguen sujetos a dichas conversaciones, y Nordea entiende que no se tomará ninguna decisión antes de 2027», ha indicado.
Las acciones de Nordea llegaban a bajar este jueves hasta un 6,95% en la Bolsa de Helsinki, con lo que los títulos de la entidad con sede en Finlandia pasaban a ceder más de un 3% en lo que va de año.

