En su análisis ‘El proceso de desapalancamiento de las sociedades no financieras españolas en el período 2007-2024’, la entidad identifica, para cada empresa, el máximo nivel de apalancamiento (pico) y el mínimo posterior (valle) en su serie temporal y observa una «notable heterogeneidad» entre compañías.
En el caso de la empresa mediana, el apalancamiento disminuye, en tres años, del 47% al 7% entre el pico y el valle consecutivo, mientras que un 31% de las empresas alcanzan una posición sin deuda en el valle y un 54% presentan una posición de liquidez superior al endeudamiento.
Además, señala que el ajuste viene acompañado de una mayor liquidez y rentabilidad y un menor grado de inversión, que la reducción del endeudamiento es mayor entre las empresas de menor tamaño y edad y aquellas con un mayor riesgo crediticio en el pico y que se observa una recomposición «significativa» del pasivo incluso entre las empresas con menores restricciones al crédito bancario.
«Aunque el análisis no permite distinguir entre los factores de demanda y oferta de crédito, este resultado sugiere que el proceso de desapalancamiento no está impulsado únicamente por restricciones de la oferta de crédito, sino que también refleja decisiones empresariales proactivas», interpreta el banco central.
Así, en conjunto, los resultados son coherentes con una estrategia empresarial basada en el uso de los recursos internos para reducir el endeudamiento, reforzar la posición de liquidez y aumentar la flexibilidad financiera.
REDUCCIÓN DEL ENDEUDAMIENTO POR TIPO DE EMPRESA
En concreto, en primer lugar, el Banco de España concluye que el proceso de desapalancamiento de las sociedades no financieras españolas es coherente con la búsqueda de una mayor flexibilidad financiera, pues las empresas que parten de estructuras altamente apalancadas reducen su endeudamiento hasta niveles conservadores, cercanos a cero, al tiempo que aumentan su liquidez.
En segundo lugar, el documento apunta que el desapalancamiento es más intenso en las pymes y en las empresas con mayor riesgo crediticio en el momento del pico, por lo que el riesgo es la dimensión «más relevante» en términos de magnitud.
Asimismo, la intensidad del ajuste disminuye con la edad de la empresa y resulta «relativamente más pronunciada» en los sectores de energía, información y comunicaciones, y comercio y hostelería, mientras que el proceso de desapalancamiento tiende a ser más gradual cuando el endeudamiento previo al pico se asocia a la inversión en activos tangibles.
Finalmente, la entidad señala que el repago de deuda constituye el principal mecanismo para reducir el apalancamiento. «El papel de los fondos propios como mecanismo de ajuste es más relevante en las empresas de mayor tamaño, más solventes y de menor edad, que presentan un crecimiento significativo del capital y, con ello, contribuyen a la reducción del apalancamiento», analiza.
REDUCIR LA VULNERABILIDAD ANTE FUTURAS PERTURBACIONES
En conjunto, los resultados muestran que el desapalancamiento empresarial en España posterior a la crisis financiera global ha dado lugar a «cambios relevantes» en la composición de la financiación de las empresas y a un aumento de su flexibilidad financiera y sugieren que el ajuste podría estar relacionado con las decisiones estratégicas de las empresas orientadas a reforzar la liquidez y reducir la vulnerabilidad ante futuras perturbaciones, analiza el Banco de España.
Por último, afirma que investigaciones futuras podrían analizar cómo la mayor flexibilidad financiera alcanzada se traduce en una mayor capacidad de las empresas para acometer inversión productiva y considera «relevante» estudiar el papel que esta flexibilidad desempeña en las condiciones de acceso al crédito y en la resiliencia frente a perturbaciones económicas.

