De media, la rentabilidad interanual para el conjunto de planes de pensiones se situó en el 8,4%, destacando las categorías con mayor exposición a la renta variable.
Por categorías, los planes de renta variable alcanzaron una revalorización del 19,9% a un año, del 17,7% a tres años y del 10,9% a cinco años, mientras que los planes de renta variable mixta cosecharon un rendimiento del 2,6% a un año, del 8,9% a tres años y del 4,4% a cinco años.
De su lado, los planes de renta fija mixta experimentaron una rentabilidad del 2,6% a un año. La renta fija a largo plazo experimentó una rentabilidad negativa del 1% a un año frente a la renta fija a corto plazo, que se revalorizó un 0,9% a un año.
En general, los planes de pensiones a más largo plazo (20 años) registraron una rentabilidad media anual neta del 3,3%. En el medio plazo (10 y 15 años), el rendimiento asciende a 4,5% y al 5,3%, respectivamente.
El volumen estimado de aportaciones y prestaciones en el noveno mes del ejercicio fue de 104 millones de euros en aportaciones y de 209 millones en prestaciones.

