De hecho, los precios de la energía aumentaron en septiembre un 5,1%, frente al 2,1% de agosto. El índice de los precios de la vivienda subió 0,3 puntos porcentuales, mientras que los alimentos apenas variaron.
En el acumulado de los últimos doce meses, el IPC energético creció en un 20,4%, al tiempo que los precios de la gasolina se encarecieron en un 34,2%, mientras que el gas natural aumentó un 5% y la electricidad un 4,4%.
Por su parte, la inflación subyacente, que excluye a la energía y a los alimentos, se incrementó en un 0,3% en septiembre, misma cifra que en agosto, situándose el índice interanual en el 2,6%, frente al 2,4% anotado en agosto.
Los precios energéticos se han disparado desde el inicio de la guerra de Irán debido a las complicaciones en el tráfico de petróleo ante el bloqueo del estrecho de Ormuz que mantiene el precio del crudo Brent por encima de los 100 dólares.
Ante este contexto, Estados Unidos y Rusia han cerrado un acuerdo para el suministro de 1,8 millones de barriles de diésel al mercado para rebajar los precios de los combustibles, a pesar de las críticas hacia el presidente estadounidense, Donald Trump, por pactar con el Kremlin.

