En concreto, este baremo mide, a escala europea, la madurez del sistema y la bondad de los procesos y herramientas establecidos por el proveedor de servicios para la mejora de la seguridad aérea.
Así, el gestor español consigue la máxima puntuación del sistema en sus seis componentes, que son cultura de seguridad, política y objetivos de seguridad, gestión de riesgos de seguridad, garantía de seguridad y promoción de seguridad e interdependencias.
A juicio de Enaire, la consecución de esta reconocimiento desde 2020 certifica su liderazgo como «referente en Europa en la gestión de la seguridad aérea», destacando, además, el trabajo diario de sus profesionales, guiados por el objetivo de «proporcionar servicios de navegación aérea con seguridad, calidad, eficiencia y respeto al medioambiente».
La compañía estatal recoge la seguridad como el primer y más importante objetivo en su Plan Estratégico, el Plan de Vuelo 2030, reforzando la seguridad, prestando especial atención a la cultura de seguridad, al factor humano, a la ciberseguridad y a los nuevos riesgos emergentes.
«La calificación tiene especial relevancia porque en el año 2025 comenzó el cuarto periodo de referencia que abarca el 2025-2029. En lo que respecta a la evaluación del indicador de Eficacia del Sistema de Gestión de la Seguridad (EoSM), este nuevo ciclo introdujo un nuevo cuestionario, mucho más exigente que el aplicado en el periodo anterior, con el fin de reforzar la convergencia de los proveedores europeos de servicios de navegación aérea hacia estándares comunes más exigentes aún de seguridad operacional», ha valorado al respecto.
Por tanto, desde Enaire ha resaltado que los datos no solo confirman que el gestor ha superado los objetivos de este año, sino que ha alcanzado desde el primer año del nuevo periodo de referencia el nivel máximo en todos los componentes evaluados.

