Durante el examen de la operación, a los servicios comunitarios les preocupó que se redujera la competencia en los mercados de República Checa, Estonia y Eslovaquia especialmente en el área de higiene femenina, si un gigante mundial como Kimberly-Clark adquiriera la empresa de Listerine, Neutrogena y los tampones ‘o.b.’.
Para resolver las reservas de Bruselas, Kimberly-Clark ha ofrecido desprenderse de sus marcas de higiene femenina en el Espacio Económico Europeo –Lidie, Camelia y Record–, incluidos los derechos de propiedad intelectual, el conocimiento técnico y los empleados clave y las relaciones asociadas. El negocio cedido será comprado por Dilek, con sede en Turquía, en una operación que también recibe este martes la aprobación por parte de la Comisión Europea.
El Ejecutivo comunitario considera que estos compromisos abordan plenamente las preocupaciones en materia de competencia identificadas porque eliminan la superposición horizontal entre las actividades de las empresas en el Espacio Económico Europeo (EEE).

