En concreto, la organización profesional agraria ha mostrado su «decepción» porque los elementos más esenciales al respecto de la PAC quedan «totalmente reconfigurados» con la propuesta de la Comisión que implicaría una pérdida de gobernanza y del carácter común de la PAC, al quedar integrada dentro de los Planes país de cada Estado miembro, que tendrán un mayor poder de decisión sobre hasta qué punto financiar la PAC, junto con el resto de otros ámbitos políticos.
Unión de Uniones ha criticado que, a pesar de los cambios introducidos por la presidencia irlandesa, la partida destinada a apoyos a la renta de la PAC permanezca sin variación. La organización considera que debería incrementarse, para mantener un presupuesto, al menos, similar al actual, dados los retos a los que se enfrenta el sector agrario, la inflación y que debe rechazarse la imposición de contribuciones nacionales en áreas como las intervenciones sectoriales.
Asimismo, ha expresado su «descontento» por la propuesta de recortes en otras áreas que suma importancia para el sector agrario. Por ejemplo, se propone un recorte del 30% en la Red de Seguridad para la Unidad, lo que vendría a ser la actual reserva de crisis de la PAC, que se constituye para responder a las perturbaciones del mercado y estabilizar los mercados agrícolas.
La organización agraria ha precisado que otra de las áreas que sufre recortes en la propuesta irlandesa es el capítulo que contiene al sector agrario en el programa de investigación europeo. En concreto un recorte de un 13% con respecto a la propuesta de la Comisión, en un contexto en el que se hace cada vez más necesario y urgente el desarrollo de nuevas soluciones a retos importantes del sector, como la búsqueda de alternativas eficaces para el control de plagas y enfermedades vegetales en un contexto de retirada de fitosanitarios.
En este contexto, Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha reclamado al Ministerio de Agricultura a que mantenga una posición contraria a la misma, y considera que ésta es «una razón más para salir a la calle el 28 de octubre y defender un presupuesto de la PAC no sólo para la viabilidad del sector agrario, sino para la asequibilidad de los precios al consumidor y la seguridad alimentaria en la UE».

