Los ingresos netos de la firma estadounidense entre julio y septiembre sumaron un total de 50.172 millones de dólares (44.866 millones de euros), un 8% por encima de la cifra de negocio anotada por la entidad un año antes.
A su vez, las provisiones por riesgo de crédito contabilizadas en el trimestre alcanzaron los 2.743 millones de dólares (2.453 millones de euros), un 19% por debajo que las asumidas entre julio y septiembre de 2025, mientras que hasta septiembre sumaron 7.765 millones de dólares (6.944 millones de euros), también un 19% menos.
De este modo, en los nueve primeros meses del año, el beneficio neto de JPMorgan aumentó un 20% interanual, hasta 52.954 millones de dólares (47.354 millones de euros), mientras que la cifra de negocio neta aumentó un 15%, hasta 157.355 millones de dólares (140.713 millones de euros).
«La firma registró otro trimestre de sólidos resultados», ha declarado Jamie Dimon, presidente y consejero delegado del banco.
«La economía estadounidense siguió impulsada por una sólida inversión empresarial y un gasto de consumo sostenido. Sin embargo, persisten importantes déficits fiscales, una inflación persistente, precios de activos elevados, tipos de interés al alza y condiciones geopolíticas cambiantes», ha advertido el banquero, para quien, si bien estas fuerzas pueden ser manejables, JPMorgan se mantiene preparado para una amplia gama de escenarios.

