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Turquía vigilará con drones la antigua ciudad de Sardes para proteger su patrimonio frente al expolio

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El Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía ha inaugurado un nuevo Centro de Vigilancia Aérea y Seguridad en la antigua ciudad de Sardes y los túmulos lidios de Bin Tepe (Manisa), enclave inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2025.

El objetivo de estas instalaciones es supervisar desde el aire una extensión de 75 kilómetros cuadrados mediante el uso de aeronaves no tripuladas para prevenir las excavaciones ilegales y los daños al patrimonio.

El nuevo centro ha sido inaugurado oficialmente por el ministro de Cultura y Turismo del país, Mehmet Nuri Ersoy, y constituye el primer pilar -centrado en la prevención- de la estrategia nacional contra el tráfico ilícito de bienes culturales, que se completa con la cooperación internacional y la repatriación de obras.

Las instalaciones están equipadas con dos sistemas de vehículos aéreos no tripulados (UAV) de largo alcance y visión nocturna, respaldados por tres sistemas de antenas, estaciones de control y cámaras de seguridad.

El personal del centro ha sido certificado como piloto de drones y trabajará en coordinación directa con la Gendarmería para intervenir de forma rápida ante cualquier actividad sospechosa.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL Y REPATRIACIONES

En el ámbito de la cooperación internacional, Turquía ha renovado en 2026 por un periodo de cinco años su Memorando de Entendimiento con Estados Unidos para restringir la importación no autorizada de bienes culturales.

Además, mantiene operativas investigaciones conjuntas con la Fiscalía del Distrito de Manhattan y el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) estadounidense.

Por último, en el eje de repatriación, el ministro Ersoy ha informado de que Turquía ha logrado recuperar 13.474 bienes culturales expoliados desde el año 2002, de los cuales 9.159 han sido devueltos en los últimos ocho años.

Entre las piezas restituidas destacan la estatua de bronce de Marco Aurelio (devuelta por EEUU), placas de terracota de Düver (EEUU y Dinamarca) y diversos azulejos de Iznik retornados desde Reino Unido y España.