El vicepresidente de FlixBus para Iberia y Sudamérica, Pablo Pastega, ha ironizado en un encuentro con la prensa sobre la actividad del ministro en la red social X, diciendo que Puente «lo demuestre, pero no con tuits».
El directivo ha hecho estas declaraciones después de que Puente dijese en una entrevista con Europa Press que Flixbus trata de hacer «trampas» en España y «distorsionar» el modelo concesional.
El negocio que Flixbus quiere hacer en España y que el Ministerio le deniega se llama cabotaje, que es transportar a personas en autobús entre dos puntos de España como parte de una línea internacional como las que ya opera en el país.
El Gobierno esgrime que hay un modelo distinto en España, a través del cual una empresa gana un concurso público para operar una línea en concreto y que permitir operar a otra empresa en esa línea iría en contra de los contratos firmados con ella.
Actualmente, el cabotaje es objeto de un proceso judicial en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que enfrenta a España con la Comisión Europea, después de que España denegase a Flixbus un servicio entre Tréveris (una ciudad de Alemania) y Madrid, lo que incluía llevar a pasajeros, por ejemplo, de Madrid a Barcelona, una ruta que ya presta Alsa.
Pastega ha avanzado que tanto el Parlamento Europeo como el Consejo de la Unión Europea se han sumado al proceso para defender a Bruselas frente a la postura de España. También se han aceptado las personaciones de la patronal de las pymes Direbús y de FlixBus.
Asimismo, la nueva concesión que sacó el Ministerio para el corredor de Madrid a Barcelona está paralizada por los tribunales, debido a un recurso presentado por excluir la posibilidad de cabotaje, así como por «falta de transparencia» en las ayudas de Estado a la empresa concesionaria.
La ley deja la puerta abierta a rechazar el cabotaje si afecta a la viabilidad económica de una concesión pública o por razones de cohesión social o territorial, pero la Comisión Europa ya rechazó esos argumentos de España.
VENTAJAS DEL CABOTAJE
FlixBus defiende que el modelo de cabotaje regulado por la normativa europea permitiría articular un complemento clave para la movilidad en España al ofrecer nuevas conexiones directas entre regiones sin requerir ningún tipo de subvención pública.
La compañía resalta que este sistema optimiza el servicio de transporte al aprovechar las plazas vacías de los autobuses internacionales que ya transitan diariamente por las carreteras españolas.
Asimismo, la firma sostiene que esta fórmula respondería a los actuales déficits de conectividad territorial, uniendo capitales de provincia que carecen de enlace directo –como Valencia o Badajoz– y reforzando la cohesión en zonas fronterizas con Portugal.
De este modo, la apertura del servicio contribuiría a dinamizar la competencia y a reducir el precio medio de los billetes en un mercado estatal caracterizado por sus elevadas tarifas. En este sentido, compara los menos de 15 euros que cuesta ir en uno de sus autobuses desde Madrid a Lisboa con los casi 50 euros de ir desde la capital a Badajoz con el sistema concesional.
CUMPLE DIEZ AÑOS EN ESPAÑA
Este año la compañía alemana celebra su décimo aniversario en España, donde ya conecta 51 poblaciones con diversas ciudades del continente europeo a través de un modelo de alianzas con 14 empresas socias locales y en torno a 600 empleos directos e indirectos.
La compañía también ha alcanzado el hito de 10 millones de billetes vendidos con origen o destino en España en estos diez años, manteniendo una flota operativa de más de 350 autobuses diarios recorriendo la península.

