Se trata de un estudio de inclusión financiera en municipios menores de 5.000 habitantes que el Ministerio de Economía encargó al CIS y que se basa en 1.597 entrevistas telefónicas realizadas entre el 19 y el 29 de mayo de 2026.
Dos de cada tres encuestados (un 67,9%) asegura que ya no suele acudir habitualmente a su oficina bancaria y un 76,9% dice que usa de forma habitual la aplicación de su banco. Por otro lado, un 68,9% afirma usar de forma recurrente el cajero automático.
CADA VEZ SE ACUDE MENOS AL BANCO
Entre los motivos que esgrimen los que no suelen ir presencialmente al banca, el 33,2% dice que realiza los trámites online. Por su parte, un 19,1% dice que directamente «no hay oficinas cercanas» a su domicilio o trabajo.
Entre las personas mayores que sí acuden presencialmente al banco, un 55,7% denuncia que no existe atención preferencial en su sucursal bancaria y otro 62,8% afirma que su oficina no tiene personal destinado a atenderle. Asimismo, un 47,4% de mayores de 65 dice que su banco no dispone de servicio de caja con horario ampliado para mayores.
Eso sí, un 82,9% de personas mayores afirma que un empleado de la sucursal le acompaña al cajero automático si es necesario.
En lo que se refiere a productos financieros, los más utilizados en los últimos cinco años por parte de los encuestados son las tarjetas de débito o crédito (94,2% de encuestados), seguido de los depósitos cuentas de ahorro (72,6%), y los seguros de vida (44%).
Por último, un 65,7% de los encuestados totales dice que sus conocimientos sobre temas bancarios y financieros es «bajo» o «muy bajo»; al tiempo que el 69,2% afirma tener una «muy buena» o «buena» conexión a Internet en la zona e la que vive.

