Así lo refleja la memoria anual de la Inspección que el organismo ha publicado este miércoles en su página web y que recoge además que sus labores de control permitieron aflorar 131.645 empleos irregulares a lo largo de 2025, un 68,1% más que los 78.312 detectados en el ejercicio anterior.
Según la memoria, este fuerte repunte en las cuantías sancionadoras y en la regularización del mercado laboral responde al incremento de la actividad inspectora y al refuerzo de los planes de choque contra el fraude.
En total, la ITSS inspeccionó 427.495 centros de trabajo y completó 1.206.028 actuaciones durante 2025 (+5,18% respecto a las 1.146.680 actuaciones de 2024), ampliando la protección directa a 1.030.183 trabajadores, un 17,5% más que los 876.706 del año anterior.
Asimismo, las actuaciones del organismo se tradujeron en una importante recuperación de recursos para el sistema público, elevando el importe total de los expedientes liquidatorios de cuotas a la Seguridad Social hasta los 1.212,3 millones de euros en 2025, lo que supone un crecimiento del 28,8% frente a los 941 millones de euros registrados en 2024.
IMPULSO A LAS ALTAS DE OFICIO Y PERSECUCIÓN DEL FRAUDE EN BECAS
Como consecuencia de las actuaciones dirigidas a aflorar empleo, un total de 96.194 trabajadores fueron dados de alta en la Seguridad Social en 2025, cifra que representa un aumento del 71,4% respecto a las 56.106 altas promovidas en 2024.
En este apartado, la regularización de falsos autónomos experimentó un crecimiento exponencial, al multiplicarse por más de seis, pasando de 7.234 en 2024 a 47.143 en 2025, debido principalmente a la intensificación de los controles sobre las plataformas digitales de repartidores y servicios.
Por su parte, la lucha contra las falsas prácticas no laborales permitió aflorar 601 puestos de trabajo encubiertos bajo la figura de «falsos becarios», casi tres veces más que los 220 casos detectados el año anterior.
En materia de empleo extranjero, la Inspección detectó a 18.655 trabajadores desempeñando su actividad sin la correspondiente autorización administrativa (+53,1% frente a los 12.186 de 2024), con un volumen de sanciones propuestas que alcanzó los 187,7 millones de euros euros, con un alza del 51,1% en comparación con 2024.
Junto al balance general de actividad, el informe anual de la Inspección de 2025 pone de manifiesto la transformación en sus metodologías de control mediante el uso intensivo de la tecnología.
A través de la Herramienta de Lucha contra el Fraude, basada en analítica avanzada y cruce masivo de datos, el organismo intensificó las actuaciones enviando comunicaciones masivas a las empresas para promover la regularización voluntaria.
Gracias a este mecanismo de notificación previa, se logró la transformación en indefinidos ordinarios de 70.163 contratos temporales y fijos discontinuos, al tiempo que el plan de choque sobre la contratación a tiempo parcial derivó en la ampliación de jornada de 18.804 trabajadores.
Además, el análisis de datos permitió diseñar una regla específica de control para detectar bajas indebidas por no superación del periodo de prueba, con propuestas de sanción que alcanzaron los 459.587 euros.
En el marco de las competencias en materia de igualdad y no discriminación, la Inspección desplegó la primera campaña específica para verificar que las empresas de más de 50 trabajadores dispongan del protocolo y del conjunto planificado de medidas exigidos para garantizar los derechos del colectivo LGTBI y las personas trans, ejecutando 196 actuaciones que dieron lugar a la formulación de 101 requerimientos.
INCREMENTO DE LAS DENUNCIAS ANÓNIMAS Y REFUERZO DE LA PLANTILLA
El balance anual de la ITSS refleja también una mayor implicación ciudadana a través del buzón de denuncias anónimas, canal a partir del cual se finalizaron 11.824 actuaciones en 2025, un 17,5% más que las 10.060 completadas en 2024.
Para hacer frente a este volumen de actividad, la plantilla total de la Inspección de Trabajo creció un 2,5% en el último año, sumando 92 efectivos más, hasta alcanzar los 3.681 trabajadores en 2025, frente a los 3.589 de 2024.
La ratio de personas trabajadoras asignadas a cada actuante dentro de la población afiliada se situó en 8.143 en 2025, frente a 8.649 en 2024, mientras que la ratio calculada sobre la población activa total descendió hasta los 9.384 trabajadores por actuante, por debajo de los 10.014 registrados el año anterior.
Según la memoria, el 67,2% de los puestos del Cuerpo Superior de Inspectores de Trabajo están ocupados por mujeres (665 mujeres frente a 324 hombres). En la Subinspección, las mujeres representan el 62,8%. Igualmente, las mujeres ocupan 5 de los 7 puestos directivos centrales de la ITSS y el 57,5% de las jefaturas periféricas.
Mientras la plantilla con función inspectora está rejuvenecida (el 80% tiene entre 31 y 60 años), el personal funcionario técnico y administrativo de apoyo muestra un claro envejecimiento, pues el 52,5% tiene entre 46 y 60 años y un 15,3% supera los 60 años.
MÁS DE 40 INCIDENTES POR AGRESIONES O AMENAZAS CONTRA INSPECTORES
Por otro lado, la memoria anual alerta de una preocupante intensificación en la conflictividad durante el desarrollo de la función inspectora.
Durante 2025 se registraron 44 incidentes por agresiones, amenazas o intimidaciones dirigidas contra los funcionarios en visitas a centros de trabajo, frente a los 33 casos de 2024, rompiendo la tendencia descendente que venía observándose en la última década.
En su labor de prevención directa ante situaciones de riesgo laboral inminente, el personal inspector llegó a ordenar la paralización inmediata de obras, trabajos o tareas en 76 ocasiones tras constatar riesgos graves e inminentes para la vida o la salud de los trabajadores.

