Según ha explicado a través de una nota de prensa, participará de la mano de su división de autopistas, Cintra, y su filial polaca Budimex. Estas completan con Strabag e Inversis la oferta mejor valorada por los licitadores desde el punto de vista económico y técnico.
El proyecto comprende el diseño, financiación, construcción, operación y mantenimiento de dos tramos de la D35: Opatovec-Staré Mesto y Staré Mesto-Mohelnice, que suman 35,4 kilómetros de la nueva autopista.
Asimismo, el contrato incluye la operación y mantenimiento del tramo adyacente entre Litomysl y Opatovec, de 17 kilómetros, elevando a cerca de 52 kilómetros la longitud total de la red gestionada.
Ferrovial ha precisado que la concesión tendrá una duración de 28 años a partir del cierre financiero y se ejecutará mediante un sistema de pago por disponibilidad, sin riesgo de tráfico. La infraestructura incluye dos túneles de 4 kilómetros y 1,3 kilómetros de longitud, respectivamente.
La D35 es uno de los corredores de transporte más importantes de la República Checa y, una vez finalizado, mejorará la conexión entre Bohemia y Moravia, al tiempo que contribuirá a aliviar la congestión en las rutas I/35 y D1.
«Estamos orgullosos de participar en uno de los proyectos de infraestructura de transporte más importantes de la República Checa. La D35 persigue reforzar la conectividad, contribuir al crecimiento económico y generar valor a largo plazo para las comunidades locales», ha afirmado el consejero delegado de Ferrovial, Ignacio Madridejos.
«Este proyecto es una muestra más de cómo las colaboraciones público-privadas pueden proporcionar infraestructuras críticas de forma eficiente y sostenible, al tiempo que contribuyen al desarrollo del país a largo plazo», ha añadido.

