De esta manera, el regulador británico opina que la operación puede resultar en una «reducción sustancial de la competencia» en el suministro mayorista de servicios de banda ancha fija, ante lo que emplaza a los actores implicados a presentar alegaciones sobre esta resolución provisional con fecha límite el 23 de octubre.
La CMA ha explicado que de no llevarse a cabo la operación, hubieran existido tres competidores mayoristas, mientras que de esta manera, sobre todo en las zonas en las que Substantial tenía mayor presencia, Midlands y norte de Inglaterra, la reducción de competencia afectaría «directamente» a los consumidores finales y empresas.
«Cabe destacar que los datos demuestran que, cuando los proveedores de servicios de Internet (ISP) obtienen mejores condiciones mayoristas, esto suele traducirse en mejores ofertas para los consumidores finales y las empresas, tales como precios más bajos y una mayor calidad del servicio», argumenta.
Las empresas afectadas pueden presentar antes del 16 de septiembre un informe con medidas correctivas para «remediar, mitigar o prevenir» las implicaciones de competencia.

