Durante su intervención en la décima reunión de la Comisión de Recursos Naturales (NAT) del Comité Europeo de las Regiones, celebrada en Toledo, Merino ha valorado que el texto del dictamen recoge buena parte de los principales intereses del sector arrocero y ha subrayado la importancia de las medidas que incorpora, como salvaguardias más eficaces, cláusulas espejo, una revisión del régimen ‘Todo menos armas’ y el etiquetado obligatorio del origen, tal como ha informado la administración autonómica en un comunicado.
No obstante, Merino ha planteado reforzar el dictamen con nuevas aportaciones que reconozcan la función ambiental de los arrozales, incluida su contribución a la biodiversidad, la regeneración de las aguas y la conservación de hábitats de especies protegidas, y tengan en cuenta la singularidad del cultivo europeo, con una única cosecha anual frente a las dos o tres de sus competidores.
«En la Comunitat Valenciana el arroz es una forma de vida. Es un sector estratégico que mantiene humedales clave para la biodiversidad europea y para las rutas migratorias de aves entre Europa y África, pero es también un sector productivo que debe competir en igualdad de condiciones fitosanitarias, ambientales y sociales», ha señalado Merino.
Al respecto, la secretaria autonómica ha propuesto incluir medidas que faciliten a los productores soluciones ágiles frente a plagas y enfermedades cuando no existan alternativas eficaces, así como permitir que las regiones afectadas soliciten la activación de las salvaguardias a partir del seguimiento del mercado.

