«La nueva industria son los centros de proceso de datos y no tiene ningún sentido demonizarlos porque se van a instalar, van a existir. Si no están en España, estarán en nuestras vecindades consumiendo probablemente energía española», ha advertido este viernes en su intervención en el ‘Foro La Toja, Vínculo Atlántico’.
En este sentido, ha instado a diseñar una regulación que permita traerlos a España, «tenerlos cerca de casa», asegurando que en los lugares donde se den las condiciones idóneas «lo que lloverá será inversión, empleo, crecimiento y la mejora de la economía española».
El Gobierno español exigirá que los centros de datos respalden con nueva generación renovable, cada hora de funcionamiento, al menos un mínimo del 80% de su consumo energético, según el proyecto de real decreto para regular los requisitos de sostenibilidad energética, medioambiental y de resiliencia y soberanía digital aplicables a los ‘data centers’.
Asimismo, el ejecutivo ha sintetizado las necesidades del entorno regulatorio y económico en dos «grandes palabras, agilidad y ejecución», reclamando celeridad para no perder este tipo de proyectos.
ELECTRIFICACIÓN Y MEJORA DE LAS REDES
Por otro lado, el máximo responsable de Iberdrola en España ha defendido la aceleración de la electrificación como el principal desafío del sector energético, señalando que la red eléctrica actúa como «el sistema circulatorio» para transformar la energía «barata, limpia, autóctona» en desarrollo industrial.
Ruiz-Tagle ha recordado que España se encuentra en «una mucho mejor posición» que otros países ante las crisis de precios de los combustibles fósiles. «Hemos conseguido una alimentación de energías renovables. Hemos reducido la cantidad de tiempo en que el gas se convierte en elemento que fija el precio marginal. Por lo tanto, no hay que tener miedo a electrificar», ha afirmado.
En cuanto al levantamiento de los límites a la inversión en redes de distribución y transporte autorizado, el directivo ha valorado que se ha pasado «de la rogatoria a la ejecutoria», urgiendo a traducir esos recursos en un acceso efectivo a la red para la industria existente y la de nueva creación.
NECESIDAD DE MÁS CAPACIDAD Y AUTONOMÍA ENERGÉTICA
En relación con el aprovechamiento de la producción renovable, Ruiz-Tagle ha admitido que en España se está aprovechando toda la energía disponible y ha recalcado la urgencia de ampliar la infraestructura de transporte.
«Lo que necesitamos en este momento son redes, redes y más redes», ha aseverado el directivo, al tiempo que ha calificado de «pérdida de competitividad brutal» el no utilizar plenamente una energía limpia y competitiva por falta de capacidad de evacuación.
El ejecutivo ha explicado que en Iberdrola disponen ya del 95% del acceso a la red otorgado y que, ante la elevada demanda, la solución pasa por elevar los límites técnicos.
Asimismo, ha pedido un esfuerzo conjunto a los ayuntamientos, comunidades autónomas y Gobierno central para agilizar las licencias administrativas, advirtiendo de que no se pueden demorar «cinco años» en tramitar los permisos, ya que «la industria se mueve junto con el capital y se instalará donde le den facilidades».
Por último, Ruiz-Tagle ha destacado la importancia estratégica de reducir la factura de combustibles fósiles, que supone «60.000 millones de euros» anuales en España y 500.000 millones en Europa, apostando por una matriz autóctona respaldada por «agua, sol, viento» y almacenamiento.
Según ha apuntado, este modelo asegurará el suministro para el fuerte crecimiento de los centros de datos –cuyo consumo mundial pasará de 470 teravatios a 1.000 teravatios en cinco años– y evitará que la región termine dependiendo de la «importación de datos» para desarrollar la inteligencia artificial (IA), la defensa o la ciberseguridad.

