En un comunicado, el SLG ha indicado que en la Ribeira Sacra, tras finalizar la vendimia con una producción de más de 5,4 millones de kilos, constataron que el precio se situó «sobre 1,20 euros por kilo de uva y 1,40 euros», un precio que «difícilmente» cubre los costes y «garantiza una renta digna» para los viticultores.
En las Rías Baixas, en la subzona de Condado y en la de Rosal, los precios estuvieron de media «entre 1,20 euros por kilos de uva y 1,30 euros». «También tenemos constancia de ventas entre 0,60 euros y 0,80 euros», ha asegurado el SLG.
«A todas luces resulta evidente que, con estos precios y teniendo en cuenta toda la subida de costes de producción, podemos hablar de precios ruinosos, de miseria, que están condenando a los viticultores a desaparecer», ha señalado.
Ante esto, el SLG ha vuelto a reclamar el establecimiento de un precio de referencia, que cubra los costes de producción y «garantice» la viabilidad económica de los viticultores.
El Sindicato ha criticado la «pasividad» de la Consellería do Medio Rural que «está amparando el incumplimiento» de la Ley de la Cadena Alimentaria.
«Si esta situación sigue, muchos viticultores se verán obligadas a abandonar la actividad, con el consiguiente impacto económico, social y ambiental sobre el territorio, incluyendo un mayor riesgo de incendios», ha alertado.

