Así, la demanda internacional a nivel global se anotó un descenso del 0,9%, aunque con Oriente al margen aumentó un 1,3%, en tanto que los mercados domésticos disminuyeron un 0,5%.
«Los próximos meses revelarán si los viajeros, cuyo poder adquisitivo se ha visto reducido por el aumento de los precios de la energía, están ajustando sus presupuestos de viaje y si podrían verse disuadidos de viajar debido a la inestabilidad geopolítica actual», ha apuntado vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista jefe de la IATA, Marie Owens.
Mientras tanto, ha destacado que las previsiones para octubre muestran un optimismo cauteloso, con un crecimiento del 2% en la disponibilidad de asientos.
Por regiones, Latinoamérica y el Caribe registraron el mayor aumento de demanda una vez más, con un 5,3%, seguido de África (+4,4%), Asia-Pacífico (+1,4%) y Europa (+2,1%), frente al terreno negativo liderado por Oriente Próximo (-14,6%), además de contar con Norteamérica en un -2,2%.
En el plano doméstico, que cayó un 0,5%, China y Brasil fueron los mercados con mayor crecimiento, del 5,8% y 4,3%, respectivamente. No obstante, India, Estados Unidos y Japón experimentaron descensos en agosto, siendo el más acentuado el del primer país, con un -7,5%.

