Ante la difícil aritmética parlamentaria del Congreso y habida cuenta de que el Gobierno tiene que atar apoyos de formaciones divergentes en materia de vivienda como Sumar, Podemos, Junts y el PNV, el Gobierno ha decidido separar sus recetas en esta materia en dos textos diferentes.
Un primer decreto incluye la prórroga automática de los contratos de alquiler para que se conviertan en indefinidos, demanda que exigía Sumar, pero que no cuenta con el apoyo de Junts.
El otro plasma medidas como la protección frente a los desahucios hasta 2030, la regulación del alquiler de temporada y de habitaciones y la prohibición de la compra de vivienda por parte de fondos de inversión hasta 2028.
En ese escenario, las portavoces de Junts y PNV, Miriam Nogueras y Maribel Vaquero, respectivamente, han señalado en los pasillos del Congreso que, de momento, no conocen los textos definitivos y esperarán a leerlos para pronunciarse.

