Se trata de una proposición no de ley que los socialistas han elevado al Pleno del Congreso y que recoge la propuesta que ya respaldó el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal mediante una carta que remitieron a la Comisión Europea para aprobar dicho tributo.
En el debate de la iniciativa, la portavoz económica del PNV en el Congreso, Idoia Sagastizabal, ha cuestionado la utilidad de un impuesto energético europeo temporal y ha reclamado una «reforma mucho más profunda» del sistema tributario comunitario para afrontar crisis de dimensión continental.
La diputada nacionalista vasca ha dicho que comparte el diagnóstico que plantea la iniciativa sobre las vulnerabilidades de Europa ante la dependencia energética exterior, pero ha instado a reformar el Impuesto de Sociedades y así una reforma más estructural en lugar de introducir un tributo temporal que puede generar «inseguridad tributaria».
Como alternativa, Sagastizabal ha propuesto que «Europa necesita algo mucho más profundo, un marco fiscal europeo estable, con reglas claras, con criterios homogéneos y con capacidad real para actuar cuando una crisis tiene dimensión continental». «Ese es el debate que el Estado y Europa necesita, un debate que no se resuelve con parches, sino con una visión estructural de cómo debe financiarse la seguridad energética del continente», ha concluido.
JUNTS, EN CONTRA
La portavoz de energía de Junts en el Congreso, Pilar Calvo, ha rechazado la propuesta y ha avanzado el voto en contra de su grupo parlamentario, pues entiende que se trata de un «cheque en blanco» que no explica su diseño, base imponible, duración y tratamiento de la reinversión, ya que podría poner en riesgo inversiones industriales estratégicas en Cataluña.
La diputada de Junts ha recordado que su formación ya votó en contra del impuesto a energéticas que estaba vigente desde la guerra en Ucrania por entender que ponía en riesgo inversiones estratégicas en Cataluña. Calvo ha instado al Gobierno a adoptar medidas alternativas como «reducir el IVA de la electricidad» o «eliminar de una vez el impuesto del 7% al valor de la producción de energía eléctrica».

