En concreto, se aplicará una reducción en el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) de 20 céntimos por litro en octubre, 13 céntimos en noviembre y 6 céntimos en diciembre, cantidades que creen que no compensan el incremento de más del 40% que acumula el gasóleo desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.
La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), mayor patronal del sector, advierte de que la situación es «inasumible» para muchas compañías, que están viendo cómo sus márgenes se reducen hasta desaparecer y cómo se limita cada vez más su capacidad para absorber nuevos incrementos de costes.
Por ello, la CETM considera necesario que las medidas de apoyo sean proporcionales a la evolución real del precio del combustible y reclama el pago inmediato de las ayudas ya aprobadas.
De su lado, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha trasladado su disconformidad ante el nuevo paquete de medidas, por seguir delegando en las estaciones de servicio la aplicación de los descuentos.
La Federación defiende que la única vía eficaz para garantizar la liquidez inmediata de las empresas y los autónomos es que el total de las ayudas se transfiera directamente a las cuentas de los transportistas, evitando intermediarios que las gestionen.
Por su parte, la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic) reclama la aprobación de un esquema dual de apoyo al transporte profesional, combinando medidas fiscales y ayudas directas, para el periodo comprendido entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre.
En concreto, pide recuperar los tipos del IEH aplicados desde el 22 de marzo al gasóleo, equivalentes a 330 euros por 1.000 litros, y que los vehículos acogidos al gasóleo profesional reciban una ayuda directa de entre 30 y 40 céntimos por litro, en función de la evolución del precio del combustible con liquidación mensual y sujeta a un plazo determinado y breve.

