Las experiencias, diseñadas bajo las modalidades de extensión pre y post-crucero con precios que oscilan entre los 7.399 y los 7.899 dólares (6.620 y 7.070 euros) por pasajero en ocupación doble, se desarrollarán en los principales enclaves del motor en Europa: Barcelona, la finca histórica de Goodwood (Inglaterra) y el denominado Motor Valley de la región italiana de Emilia-Romaña (Bolonia, Módena y Maranello).
El presidente de Regent Seven Seas Cruises, Wesley D’Silva, ha enmarcado esta iniciativa dentro de la estrategia de la naviera por incrementar el valor añadido de sus pasajes e impulsar el gasto medio por cliente mediante propuestas inmersivas de alta gama.
Por su parte, la oferta técnica incluye conducción de superdeportivos de firmas como Ferrari, Lamborghini o Porsche clásicos, acceso a colecciones privadas de automóviles, jornadas en circuitos históricos y propuestas gastronómicas de alto nivel comercializadas en barcos de la flota como el Seven Seas Grandeur, Seven Seas Voyager y el nuevo Seven Seas Prestige.

