La responsable de la patronal ha indicado que la autonomía tiene que reforzarse en materia energética, tecnológica, industrial, digital y de defensa. No obstante, a su juicio, «la autonomía no se construye con grandes planes», sino con inversión.
La cifra que maneja la AEB es que las necesidades adicionales de inversión en Europa se sitúan en 1,4 billones de euros. Esto supone un alza del 30% respecto a la producción anual de crédito. La AEB considera que es posible que el Viejo Continente logre ese incremento, «pero no sucederá por generación espontánea», sino que hace falta esa agenda de competitividad estratégica.
Kindelán ha subrayado que Europa necesita «bancos rentables para garantizar su futuro». Y como parte de ello, ha pedido reducir la complejidad regulatoria, que en ningún caso, ha insistido, es desregular.
«Necesitamos bancos fuertes que sigan financiando a familias y a empresas (…). Necesitamos un sistema financiero más completo y eficiente», ha dicho. En esta línea, ha reclamado sencillez para, entre otras cosas, la comercialización de productos; que haya más incentivos fiscales y que se potencie la educación financiera.

