La operación, de la que no ha trascendido el importe, tiene el objetivo de reforzar la división de ‘Bonding’ de Briolf, que reúne las soluciones adhesivas, sellantes y sistemas de unión para sectores como la construcción, madera, mármol y piedra, composites, náutica y en otras aplicaciones industriales.
Con esta adquisición, Briolf busca que la facturación aproximada de esta división, que es la que cuenta con un menor peso sobre la facturación total del grupo, alcance 60 millones de euros, alrededor de un 20% de la facturación consolidada.
La operación también refuerza la estrategia de crecimiento internacional del grupo, que combina el desarrollo orgánico e incorporaciones estratégicas para ampliar capacidades, tecnologías y presencia en nuevos mercados.
Con sede en Girona, Briolf integra 14 marcas y opera de forma directa en 37 países y distribuye sus productos a más de 120 mercados.

