En España, la movilidad del ahorro se sitúa ligeramente por debajo de la media de los cuatro mercados analizados en el informe –España, Francia, Alemania e Italia–. Durante los últimos 12 meses, el 43% de los ahorradores españoles tomó alguna decisión respecto a una parte de sus ahorros, frente a una media del 44,9%.
Sin embargo, el patrimonio sigue siendo el principal motor de la vitalidad del ahorro en España: entre los ahorradores con más de 100.000 euros en activos, el Savings Vitality Index alcanza los 69 puntos, frente a 53 puntos entre quienes se sitúan por debajo de este umbral.
Los ahorradores españoles adoptan una estrategia equilibrada en materia de riesgo: el 39% busca equilibrar riesgo y rentabilidad en su estrategia de ahorro. Los depósitos a la vista (43%), los fondos de inversión (39%) y los productos de ahorro para la jubilación o fondos de pensiones (33%) son los productos más extendidos entre los ahorradores.
La creación de un colchón financiero de seguridad continúa siendo la principal motivación para ahorrar, señalada por el 37% de los encuestados, por delante de objetivos a largo plazo como la jubilación o ayudar económicamente a sus hijos (26%).
PREDISPOSICIÓN HACIA LA IA
En términos generales, los ahorradores españoles muestran una actitud más favorable hacia la IA que sus vecinos europeos. El 33% confía plenamente tanto en las plataformas digitales como en la IA, frente al 30% en el resto de los mercados analizados.
Los ahorradores españoles también muestran una mayor predisposición a considerar el uso de la automatización que sus homólogos europeos: el 47% está totalmente de acuerdo con que el asesoramiento automatizado puede ayudarles a elegir y supervisar sus productos de ahorro, siempre que comprendan cómo funciona, frente al 44% en el resto de países.
La disposición a delegar parte de la gestión también supera la media: el 38% estaría dispuesto a permitir que la IA aplique reglas predefinidas para gestionar una parte de sus ahorros, frente al 36% en el resto de mercados analizados.

