Aproximadamente el 67,5% de los participantes en la encuesta aprueba con justeza aunque con el nivel de conocimientos financieros de los españoles, si bien el 32,5% de ellos lo suspende.
«El gran reto sigue siendo incorporar la educación financiera de forma estructural desde las etapas educativas y reforzar el acceso a información rigurosa y al asesoramiento profesional», ha afirmado la directora de EFPA España, Andrea Carreras-Candi.
Preguntados por la evolución del nivel de educación financiera en el último año, un 55,9% considera que se ha producido una ligera mejoría y un 6,8% cree que ha evolucionado mucho. En el extremo opuesto, un 34,4% percibe que la situación se mantiene igual, sin mejoras sustanciales, y solo un 3% ve que haya empeorado.
En cuanto al interés de los españoles por la economía y las finanzas, más de nueve de cada diez (91,8%) de los asesores financieros aprecian un incremento en España en los últimos años, aunque el 37,4% dice que dicho interés únicamente se despierta ante hechos puntuales, como la subida de la inflación, las caídas de los mercados o determinados acontecimientos geopolíticos.
Respecto a los temas financieros que mejor dominan los clientes particulares, el 46% de los asesores destaca, en primer lugar, aquellos vinculados a sus intereses específicos (como la inversión inmobiliaria o las criptomonedas). En segundo y tercer término se sitúan las finanzas personales (presupuesto, jubilación, hipotecas), con un 33%, y los temas relacionados con los costes y comisiones (31%).
En este contexto, los asesores financieros señalan que los criptoactivos (43%) y los productos estructurados (40%) son los productos financieros en los que detectan una mayor desinformación por parte de sus clientes.

