Matt Booty, director de contenido de Xbox, ha indicado que con las medidas implementadas desde julio, la división ya ha completado tres cuartas partes del plan de reestructuración.
De igual manera, ha anunciado una importante reordenación de los estudios, entre los que destacan el cambio de manos en el desarrollo del próximo título del videojuego Halo, del que se hará cargo Activision «bajo la dirección de un nuevo equipo creado específicamente para este fin, independiente del desarrollo y los planes actuales para Call of Duty». No obstante, un «pequeño» equipo de Halo Studios continuará dando soporte a la comunidad de Halo y a los juegos ya en el mercado.
Por otra parte, otras franquicias también se verán afectadas por los cambios. Bethesda se hará cargo de Obsidian, que continuará con sus proyectos actuales, entre ellos Grounded, así como con el nuevo proyecto Fallout.
Microsoft Casual Games será incluido en King y Playground y Turn 10 se fusionarán en un solo estudio centrado en las franquicias Forza y Fable.
En julio, Microsoft informó en de la salida de unos 3.200 trabajadores a los que se unen ahora los más de 250 nuevos recortes de empleos, además de desvincularse de cuatro de sus estudios de videojuegos en un intento por reducir su estructura de costes y relanzar su negocio.

