La empresa ha explicado que este incremento ha sido impulsado por una mejora del margen bruto que ha compensado el incremento de los costes operativos derivado de una red de tiendas más amplia.
Los ingresos fueron de más de 243 millones de libras (283,3 millones de euros), un 11% interanual más, impulsado por el fuerte avance del negocio profesional, la apertura de nuevos centros, la inversión en precios más competitivos, la mejora de la experiencia en tienda y la ampliación de su oferta de servicios.
En concreto, las ventas a profesionales crecieron un 46% interanual y su peso sobre el total de ventas pasó del 17,6% al 23,5%, por la «fuerte acogida del programa de fidelización PRO».
El ceo de la compañía, Chris Bargate, ha puesto en valor «la confianza del grupo Kingfisher en el potencial de la Península Ibérica».

