De esta manera, el banco estima que su base de costes se situará por debajo de los 16.300 millones de euros, lo que supone una disminución de aproximadamente un 2% respecto del nivel previsto para 2026. En concreto, el grupo planea lograr una reducción neta de costes de unos 300 millones de euros para 2029, gracias a unos ahorros brutos previstos de aproximadamente 1.900 millones de euros, lo que compensará en gran medida el impacto de la inflación y las inversiones previstas para el periodo.
Los ejes de este plan de ahorro estarán guiados por la reducción de costes aprovisionamiento, la optimización del gasto en tecnología gracias a la adopción de la IA y «una reducción prevista de la plantilla mediante la salida natural de empleados», sin que hayan dado más detalles sobre este recorte plantilla.
Igualmente, la RoTE para 2029 aspira a llegar hasta el 14%, mientras que a partir de 2030 y en años posteriores se espera que esta rentabilidad alcance niveles superiores al 15%. Por otra parte, la entidad distribuirá el exceso de capital de una ratio CET1 del 13%.
Société Générale ha fijado su tasa de crecimiento anual en el 3% para el periodo comprendido entre 2026 y 2029 y alcanzar una relación de costes sobre ingresos del 55% en 2029.
Las acciones de la compañía repuntaban un 3% tras a apertura del mercado francés, una vez conocido el nuevo plan estratégico, de tal manera que el precio de los títulos se situaba en 74,78 euros, frente a 72,59 euros en los que cerró la pasada reunión.
«Hoy iniciamos una nueva etapa. Nuestra ambición es clara: acelerar nuestro crecimiento rentable y mantener una rigurosa disciplina en materia de riesgos y costes. Esto nos permitirá alcanzar una alta rentabilidad, ofrecer nuevas oportunidades a nuestros equipos, aumentar nuestra capacidad para apoyar el crecimiento de nuestros clientes y ofrecer una atractiva política de distribución», ha destacado el consejero delegado de la firma, Slawomir Krupa.

