En concreto, los laudos, dictados el pasado 17 de septiembre y notificados a BDDG un día después, establecen que GWCL deberá abonar a la filial de Cox 235 millones de dólares (unos 198 millones de euros al cambio actual), netos de impuestos, por pagos derivados de la terminación del contrato de compraventa de agua (WPA).
A esta cantidad se añadirán los intereses devengados desde el 1 de abril de 2026 hasta la fecha de pago efectivo. Asimismo, GWCL deberá reembolsar parcialmente los costes legales asumidos por BDDG durante los procedimientos arbitrales.
Los laudos también declaran que la República de Ghana está obligada, en virtud de la garantía estatal asociada al proyecto, a satisfacer las cantidades reconocidas, aunque sin que pueda producirse una doble recuperación por parte de la filial de Cox.
Además, las decisiones arbitrales desestiman sustancialmente las contrademandas presentadas contra BDDG, incluida una reclamación por importe de 144,5 millones de dólares (alrededor de 122 millones de euros).
Cox ha subrayado que los laudos son finales y vinculantes para las partes, si bien permanecen sujetos a los mecanismos de impugnación que puedan contemplar las legislaciones aplicables en sus respectivas sedes.
No obstante, el grupo ha advertido de que los importes concedidos son cantidades brutas reconocidas a BDDG dentro de la estructura financiera del proyecto, por lo que no equivalen de manera directa a caja neta atribuible a Cox.
Así, el impacto económico y contable definitivo para la compañía dependerá de factores como la recuperación efectiva de los importes, la estructura financiera del proyecto, los derechos de terceros y el tratamiento contable aplicable.
Las partes continúan, además, negociando una solución amistosa, sin perjuicio de los derechos que corresponden a BDDG como consecuencia de los laudos. Cox ha señalado que comunicará al mercado cualquier avance relevante relativo al cobro de las cantidades reconocidas o al resto de obligaciones derivadas de las decisiones arbitrales.

