El grupo plurinacional denuncia que en la actualidad la riqueza se concentra cada vez más en una minoría, mientras el sistema fiscal sigue permitiendo que una parte de los grandes patrimonios quede exenta o infragravada gracias a la exención de la empresa familiar en el Impuesto sobre el Patrimonio (IP) y al límite conjunto de la cuota del IRPF y ese impuesto.
Esa exención fiscal que esgrime Sumar se aplica al mismo tiempo que el país mantiene niveles de pobreza infantil «elevados» para su nivel de desarrollo. El 10,7% de los niños menores de 16 años son pobres en España frente al 8,1% de la UE, el 1,6% de Polonia y el 3,9% de Portugal. Estos dos países tienen, respectivamente, una renta per cápita un 20% y 13% inferior a la de España.
Así, y en pleno inicio de negociaciones con el PSOE para los Presupuestos, el grupo ha elevado una proposición de ley que plantea gravar a los grandes patrimonios mediante una prestación patrimonial pública de carácter no tributario.
Esa figura gravaría los patrimonios con un tipo único del 3% y se aplicaría sobre la base liquidable que exceda del umbral de los 50 millones. No obstante, la propuesta desglosa algunas exenciones del impuesto, como el patrimonio histórico, obras de arte en depósito público, la vivienda habitual hasta 300.000 euros y el ajuar doméstico.
ELIMINAR LA EXENCIÓN DE LA EMPRESA FAMILIAR
Además de ese impuesto del 3%, la ley plantea eliminar la exención a la empresa familiar y el límite conjunta a la cuota de IRPF e Impuesto de Patrimonio para patrimonios por encima de 50 millones, para que las grandes fortunas «tributen lo que deben».
La idea de Sumar es que con lo recaudado del gravamen y otras aportaciones de los Presupuestos se cree un fondo de protección a la infancia y dentro de este se cree una prestación universal para la crianza.
A su vez, la norma contempla la obligación para el Gobierno de remitir a las Cortes Generales, en un plazo máximo de seis meses tras la aprobación de la ley, un proyecto regulador de una prestación universal de crianza de hasta 200 euros mensuales por menor de 18 años.
Para garantizar el encaje armónico con el resto del sistema fiscal y evitar situaciones de doble imposición interna o internacional, la propuesta de Sumar establece que los contribuyentes podrán deducirse de la cuota las cantidades efectivamente abonadas en el ejercicio por el Impuesto sobre el Patrimonio y por el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas.
Asimismo, la norma introduce una cláusula antiabuso para obligar a mantener la sujeción personal al tributo durante los cinco años posteriores a un eventual traslado de la residencia fiscal fuera de España.
Finalmente, la propuesta incluye modificaciones en la normativa del Impuesto sobre el Patrimonio para fijar un tope marginal máximo del 3,5% estatal en la escala de gravamen para bases superiores a 50 millones de euros, actuando como regla de coordinación nacional frente a la competencia fiscal a la baja de algunas comunidades autónomas.

