En concreto, esta activación del mecanismo permitirá repartir las cantidades que previsiblemente no iban a ser consumidas para que puedan ser utilizadas por aquellos grupos de buques con capacidad para aprovecharlas durante el resto de la campaña. Así, podrán beneficiarse de esta medida cerca de 500 buques de cerco de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco.
De esta forma, el mecanismo de optimización de anchoa del Cantábrico se adelanta al de otras pesquerías, que se activan en noviembre, debido a las características específicas de esta especie y a que el cierre de la pesquería se produce el 30 de noviembre.
Agricultura ha precisado que las nuevas cantidades se redistribuyen entre los grupos de buques de cerco del Cantábrico y noroeste conforme a los mismos criterios utilizados para la distribución inicial de las posibilidades de pesca.
El adelanto de la optimización de la anchoa respecto al resto de pesquerías responde a la voluntad del Ministerio de adaptar la gestión a la realidad de cada especie y evitar que posibilidades de pesca disponibles queden sin utilizar por razones vinculadas al calendario de las campañas.
Con estas medidas, el Departamento que lidera Luis Planas refuerza una gestión dinámica, responsable y eficiente de las posibilidades de pesca, orientada a lograr el máximo aprovechamiento de las cuotas disponibles para la flota española y a compatibilizar la sostenibilidad de los recursos con la actividad económica del sector pesquero.
La anchoa forma parte de la cultura marinera, gastronómica y social de buena parte del litoral español y es una especie estrechamente vinculada a la actividad tradicional de numerosos puertos y lonjas y a campañas estacionales que, como la costera del bonito, marcan desde hace generaciones el calendario de las comunidades pesqueras.

