La nueva solución permitirá contar con activos digitales como Bitcoin y Ether, así como algunas stablecoins y tokens de dinero electrónico, como USDC, EURC y EURAU, una selección que Deutsche Bank aspira a aumentar en el futuro en función de la demanda de los clientes y de los procesos de aprobación de productos del banco. Los instrumentos financieros tokenizados también están incluidos en la hoja de ruta.
Deutsche Bank se encargará de gestionar las carteras en nombre de los clientes y el nuevo servicio reducirá la necesidad de que los clientes desarrollen y mantengan su propia infraestructura de custodia.
El banco alemán ha destacado la seguridad como uno de los pilares de este nuevo servicio que incluye la generación segura de claves y la protección basada en hardware, la segregación de funciones, procesos de aprobación multipersonales, entornos de almacenamiento en caliente y en frío separados, una configuración técnica redundante y sistemas controlados de copia de seguridad y recuperación.
Por el momento, la solución estará enfocada a los clientes de Banca Corporativa y la Banca de Inversión entre los que se encuentran empresas, gestores de activos, fondos de cobertura, custodios, intermediarios y entidades soberanas; aunque la inclusión estará sujeta a los criterios del banco, los requisitos de diligencia debida y el nivel de riesgo aceptable.
«Los activos digitales no sustituyen al sistema financiero tradicional, sino que lo complementan de manera importante. Los consideramos como nuevas vías que pueden coexistir con las infraestructuras de mercado existentes, beneficiándose de la confianza, la seguridad y las garantías que ofrecen las instituciones financieras reguladas. Nuestro objetivo es ofrecer a los clientes un acceso seguro y regulado a este mercado en constante evolución», ha señalado el codirector de Banca Corporativa de Deutsche Bank, Gerald Podobnik.

