El ‘yield’ estadounidense a 10 años ha llegado a tocar el 5,04% y ha superado la escalada experimentada en 2023 para situarse en niveles de mediados de 2007, en los albores de la crisis financiera.
Los títulos de deuda a mayor plazo tampoco han moderado sus rendimientos en los últimos días y durante la jornada de ayer el bono a 20 años marcó el 5,438%, aunque en las primeras horas de este martes ha caído hasta el 5,41%. Los bonos a 30 años rozaron el 5,4% para acabar moderándose en las últimas horas hasta el 5,37%.
«El drama del mercado de bonos estadounidense de la semana pasada fue superado ayer, cuando el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, que también actúa como referencia para billones de dólares en activos globales, alcanzó la marca psicológica del 5%», han destacado los analistas de Man Group.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que recomprará deuda a largo plazo por valor de 6.000 millones de dólares con el objetivo brindar apoyo a la liquidez del mercado de bonos. Esta cifra supuso triplicar el valor de las operaciones previas y pretendía intervenir el mercado para reducir los rendimientos.
«Los intentos de Washington de gestionar la curva la semana pasada parecen haber hecho poco por ayudar, a juzgar por la reacción ante la intervención del secretario del Tesoro, Scott Bessent, en el mercado de divisas japonés y la compra de bonos (…). En la práctica, el mercado le escuchó y los bonos se vendieron igualmente, haciendo que los rendimientos subieran cinco puntos básicos en cuestión de segundos tras el anuncio de la recompra», han añadido desde Man Group.

