Según los datos definitivos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que coinciden con los avanzados a finales del mes pasado, el Índice de Precios de Consumo (IPC) elevó su tasa interanual siete décimas en agosto, hasta el 4,3%, su nivel más alto desde febrero de 2023, cuando se situó en el 6%, debido al encarecimiento de los combustibles.
El resultado del IPC de agosto ha sido superior al previsto por Funcas, por el comportamiento de los servicios y los productos energéticos. Los expertos han explicado que en el caso concreto de los servicios siguen reflejando la persistencia de importantes tensiones inflacionistas, con una tasa aún muy elevada, del 3,9%.
De su lado, los productos energéticos aumentaron su inflación hasta el 16,9%, con subidas en la electricidad, el gas y, sobre todo, en los combustibles, por la retirada parcial de rebajas fiscales y el encarecimiento de la materia prima.
Con este escenario, el centro de análisis ha reconocido a través de una nota que las previsiones siguen sujetas a una elevada incertidumbre.
Con el petróleo en torno a 80 dólares y la reintroducción de rebajas fiscales sobre los hidrocarburos, Funcas espera que la tasa de inflación llegue al 4,9% en septiembre y se mantenga por encima del 4% en los meses siguientes, con una media anual del 3,6% este año y del 2,9% en 2027.

