El instituto emisor ha explicado que el resultado fue fruto del encarecimiento en los mercados internacionales de las principales mercancías enviadas al exterior, especialmente cobre y oro. Estos metales subieron un 23,2% en el año.
No obstante, también contribuyeron los mayores precios del petróleo y del gas natural como resultado de la guerra de Irán; la harina de pescado, por la menor oferta peruana en los mercados; y el plomo, debido al contenido de plata presente en sus concentrados.
El volumen exportado se incrementó un 8,3% interanual por el oro, el molibdeno y los concentrados de cobre y plomo. Igualmente, el BCRP ha destacado el repunte en las ventas de productos pesqueros y químicos.
Así, las exportaciones sumaron 66.506 millones de dólares (57.625 millones de euros) entre enero y julio, un 36,9% más que en el mismo periodo del año anterior. Este desempeño se vio favorecido por los precios y volúmenes, que avanzaron un 33% y un 29,3%, respectivamente.
CONTEXTO
El banco central peruano ya informó a principios de mes que el país se había anotado un superávit comercial de 9.547 millones de dólares (8.272 millones de euros) durante el segundo trimestre, tres veces (206,2%) las cifras contabilizadas doce meses atrás.
Perú lleva registrados 24 trimestres consecutivos de superávits en su balanza comercial, racha que sería de 39 trimestres, o más de nueve años, de obviarse la pandemia de Covid-19.

