El organismo que dirige José Luis Escrivá ha publicado este martes un estudio en el que analiza de forma comparada 35 bancos centrales y autoridades supervisoras con el fin de examinar el papel de la transparencia y la rendición de cuentas en la cultura institucional, en la legitimidad y en la confianza pública de estas autoridades independientes.
Los resultados del informe elaborado por Jordi Romeu Granados (Banco de España) y Mihai-Vasile Cîrja (Banca Nationala a României) demuestran que la transparencia va más allá de la mera obligación legal de publicar información.
De acuerdo con las conclusiones del informe, la mayoría de las instituciones participantes superan los requisitos legales mínimos con la publicación de material adicional, el uso de canales digitales, la adaptación de sus mensajes a diferentes públicos, el fomento de la educación financiera y la promoción de la participación ciudadana.
Asimismo, se observa que la rendición de cuentas opera a través de un conjunto de relaciones complejas, que incluyen la obligación de informar, la supervisión parlamentaria y de auditoría, los mecanismos de revisión y reclamación, y los canales de explicación pública y retroalimentación que conectan a las instituciones tanto con los organismos de supervisión formales como con la sociedad.
El estudio también identifica áreas en las que el progreso sigue siendo desigual, incluyendo la evaluación de la transparencia tras la publicación, la medición de la eficacia de la comunicación y la transparencia de los procesos respaldados por inteligencia artificial.
Además, sostiene que la transparencia y la rendición de cuentas pueden impulsar el cambio institucional cuando se integran en la estrategia, la comunicación, la gobernanza interna, la supervisión y la evaluación.
MARCO DE BUENAS PRÁCTICAS E ÍNDICE DE MADUREZ
El documento propone un marco de buenas prácticas y un índice de madurez para ayudar a las instituciones a transitar de una transparencia centrada en el cumplimiento normativo hacia un enfoque de rendición de cuentas basado más en la confianza, evaluativo y orientado a la ciudadanía, preservando al mismo tiempo su independencia.
En concreto, se recomienda la creación de un Comité Institucional de Transparencia y Rendición de Cuentas a escala del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC y con participación ampliada del Mecanismo Único de Supervisión (MUS).
Este foro podría proporcionar un espacio estructurado para intercambiar información, prácticas y experiencias relacionadas con la transparencia y la rendición de cuentas, así como apoyar la coordinación en todo el Sistema.
Con el tiempo, también podría contribuir al desarrollo de conocimiento especializado interno y reforzar el diálogo entre los bancos centrales del SEBC sobre cuestiones de gobernanza.
«Indirectamente, esta estructura podría animar a las instituciones miembros a reflexionar con mayor profundidad sobre sus marcos internos de gobernanza y sobre la relevancia mutua de prácticas compartidas o iniciativas conjuntas, mediante la creación de grupos de trabajo temáticos y actuaciones comunes», ha explicado el Banco de España.
Además, otra de las recomendaciones pasa por establecer principios mínimos de transparencia y rendición de cuentas de la IA en los procesos de supervisión y banca central

