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KPMG aboga por actualizar la TUR del gas para evitar distorsiones en el mercado y garantizar su sostenibilidad

La Tarifa de Último Recurso (TUR) necesita ser revisada para adaptarse a la realidad actual del mercado gasista español, garantizar la sostenibilidad económica del suministro regulado y preservar un entorno de competencia efectiva entre operadores, según señala KPMG este lunes.

De acuerdo con el informe ‘La Tarifa de último Recurso de gas natural: desequilibrios económicos y distorsiones en el mercado minorista’, realizado por KPMG, la actual metodología de cálculo de la TUR presenta determinadas «limitaciones» que han provocado un «desalineamiento» entre los costes efectivos soportados por las comercializadoras y los costes reconocidos en la tarifa regulada, lo que está generando «relevantes desequilibrios económicos» para los Comercializadores de Último Recurso (CUR) y «distorsiones» en el funcionamiento del mercado minorista de gas.

Así, aunque admite que la TUR de gas natural sigue desempeñando una función importante de protección para los consumidores, especialmente en entornos de elevada volatilidad energética, KPMG ve necesario impulsar una revisión de la metodología de cálculo basada en dos medidas que considera prioritarias.

Por un lado, señala en un comunicado que la nueva metodología debería incorporar los costes regulatorios que actualmente deben asumir las comercializadoras y que no están reflejados ahora en la tarifa regulada de gas natural, entre los que destaca las aportaciones obligatorias al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE).

Esto permitiría que el precio regulado «refleje de forma más adecuada la realidad económica del suministro, evitando la aparición de déficits estructurales en las empresas obligadas a prestar este servicio y reforzando la estabilidad económica del modelo regulado», sostiene.

Por otro, apunta que se debe revisar la metodología utilizada para determinar el coste de la materia prima incluido en la TUR, ya que la fórmula vigente continúa apoyándose en referencias históricas vinculadas al Brent y al mercado británico NBP que «ya no reflejan plenamente las condiciones actuales» de aprovisionamientos de gas en España, por lo que debería incorporar índices representativos del mercado gasista nacional (Mibgas) con el objetivo de aproximar el coste reconocido en la TUR al coste real de adquisición del gas por parte de las comercializadoras.

De esta forma, dicha actualización permitiría «corregir el actual desalineamiento entre costes efectivos e ingresos regulados», así como los desequilibrios patrimoniales que actualmente tienen las CUR por ejercer esta actividad regulada, analiza la firma.

Por medio de estas medidas, prosigue, se lograría «reducir los desequilibrios económicos existentes» en el suministro regulado, disminuir las «distorsiones competitivas» entre el mercado regulado y el liberalizado y mejorar las señales económicas que reciben consumidores e inversores.

Finalmente, el informe subraya que la actualización de la TUR de gas natural no debe interpretarse como una reducción de la protección al consumidor, sino como una «adaptación necesaria» para garantizar que dicha protección siga siendo «sostenible en el tiempo, compatible con la competencia efectiva y alineada con la evolución del marco regulatorio europeo».

Este análisis se enmarca en el debate regulatorio abierto por la reciente publicación del ‘Informe de Supervisión de los Mercados Minoristas de Gas y Electricidad del año 2025’ de la CNMC, que pone de manifiesto la relevancia de seguir evaluando el funcionamiento de la TUR de gas natural y sus efectos sobre la estructura competitiva y la evolución del mercado minorista del gas, recuerda KPMG.