El supervisor bursátil ha tomado esta decisión tras identificar aspectos de mejora por el reporte de datos «erróneos» e «incoherentes», así como detalles que podrían resultar indicativos de incidencias en el cumplimiento de las obligaciones de PBCFT.
No obstante, y de manera generalizada, el organismo presidido por Carlos San Basilio ha constatado que la calidad del reporte y contenido de la información «se consideran adecuados».
Además del seguimiento realizado a las entidades afectadas, la CNMV recuerda que los sujetos obligados a presentar esta información deben disponer de un análisis de riesgos que recoja la valoración práctica del riesgo inherente, medidas de control y del riesgo residual.
En paralelo, deberán contar con políticas y procedimientos escritos que prevean un órgano de control interno y un representante ante el (Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac) y disponer de un examen anual realizado por un experto externo.
La CNMV también ha identificado que «gran número de entidades» no han reportado alertas adecuadas por tipología, intervinientes y cuantía de las operaciones y «pocas» han advertido la realización de exámenes especiales o comunicaciones por indicio.
PLAN DE FORMACIÓN
Por último, el organismo recuerda que las entidades deben establecer un plan anual de formación que garantiza que el personal reciba formación periódica, conozca las obligaciones legales y sea capaz de detectar operaciones sospechosas.
La revisión y análisis de la información reportada en materia de PBCFT por las sociedades y agencias de valores, gestoras y proveedores de servicios de criptoactivos en el estado reservado correspondiente a 2025 es una iniciativa prevista en el Plan de Actividades de la CNMV para el ejercicio 2026.

