Según la empresa, la inclusión de esta tecnología «transforma el canal telefónico en un punto de resolución capaz de ofrecer respuestas más rápidas, naturales y eficaces».
A diferencia de un sistema de atención automatizado estándar, con menús predefinidos y respuestas limitadas, el nuevo modelo de Santalucía puede «comprender el lenguaje natural, identificar al cliente, interpretar su necesidad y ejecutar acciones directamente sobre los sistemas de la compañía».
La aseguradora confía en que esta tecnología supondrá automatizar tareas de bajo valor añadido, liberando a la plantilla para que pueda centrarse en consultas de mayor complejidad o especialización.

