En concreto, el fondo ofrece exposición a empresas consolidadas a escala mundial que, en el momento de su inclusión, aspiran a generar al menos el 50% de sus ingresos en el sector agrícola.
La cartera está compuesta por unas 50 compañías y abarca tanto mercados desarrollados como emergentes y el fondo replica el índice ‘MVIS Global Agribusiness Index’, especializado en empresas de agronegocio.
Como riesgos, la gestora identifica que el fondo puede ser especialmente vulnerable a fluctuaciones de la oferta, la demanda y los precios de los recursos naturales, así como a acontecimientos políticos, económicos, regulatorios, medioambientales y propios del sector.
«En este sentido, una inversión en agronegocio puede amortiguar la cartera cuando la economía se debilita o aparecen cuellos de botella en el suministro, aunque las rentabilidades puedan variar», señaló el responsable de Europa de VanEck, Martijn Rozemuller.

