Carabante ha explicado que, según la información de la que dispone el Ayuntamiento, el uso del inmueble se mantendrá, ya que el nuevo propietario lo alquilará a Telefónica. En este sentido, ha incidido en la importancia de que la propiedad cumpla con sus obligaciones de conservación.
«Es una de las joyas arquitectónicas que existen en la ciudad de Madrid, un icono arquitectónico, especialmente ahí en esa calle tan simbólica de la Gran Vía», ha destacado.
El delegado ha recordado que se trata de un edificio dotacional y parte del patrimonio histórico de la ciudad, que actualmente alberga una pequeña tienda y las oficinas de la Fundación Telefónica.
Por ello, ha señalado que «todos tienen que poner de su parte» para garantizar que el inmueble mantenga su carácter de «icono» del patrimonio histórico y dotacional de Madrid.

