En Rioja, Bodegas Montecillo adapta sus visitas estas semanas para ofrecer una inmersión en el día a día de la vendimia con una experiencia viva, ya que el recorrido se ajusta a los trabajos que el equipo técnico y de campo desarrolla en cada momento, permitiendo a los visitantes observar de primera mano cómo la uva inicia su transformación en vino. Así, la visita arranca en la bodega para conocer la sala de barricas, el botellero manual y el taller de barricas. Entre las novedades, destaca el poder probar el vino en su origen, degustando uvas procedentes de racimos recién vendimiados o mosto extraído directamente de los tanques de la bodega. Como broche de oro, los visitantes disfrutarán de una cata de diferentes vinos de la bodega acompañada de un aperitivo.
Bodegas Vivanco lanza una completa y didáctica propuesta enoturística diseñada para vivir en primera persona el proceso de elaboración del vino desde el viñedo hasta la copa. Los visitantes podrán experimentar la recolección tradicional equipados con tijeras y cunachos, disfrutar del clásico almuerzo campero entre cepas y recorrer la bodega en pleno rendimiento -incluyendo las áreas de selección y despalillado- con una degustación final de sus vinos Vivanco Lías Finas y Vivanco Brunes Ecológico. Esta inmersión se complementa con varias opciones a medida como el curso de iniciación a la cata ‘Del Mosto al Vino’, el acceso libre al Museo Vivanco de la Cultura del Vino y un exclusivo Menú Vendimia en su restaurante panorámico, que rinde homenaje a la gastronomía riojana tradicional con platos como migas de pastor con uvas y parrillada riojana con chuletillas.
En tierras navarras, la vivencia del enoturismo encuentra su máxima expresión entre la Sierra del Perdón y la Sierra de Sarbil, dónde Bodega Otazu invita a sumergirse de lleno en el ritual de la recolección a pocos minutos de Pamplona. Certificado bajo la singular D.O.P. Pago de Otazu, este rincón caracterizado por su microclima atlántico propone una inmersión completa con la experiencia de la vendimia que arranca entre cepas -permitiendo a los visitantes recoger uva a mano y elaborar su propio mosto- y continúa por un patrimonio histórico del siglo XII integrado con más de 150 obras de arte contemporáneo de autores como Anish Kapoor u Olafur Eliasson. Tras recorrer su antigua bodega de 1840 y la sala subterránea de barricas, la experiencia culmina en una cata de vinos maridada con pintxos que trasciende lo convencional mediante propuestas sensoriales como ‘El sonido del vino’, una cata a ciegas a través de la música que plantea una forma diferente de aproximarse al vino.
Mientras que en Ribera de Duero, Bodegas Cepa 21 propone diversas experiencias enoturísticas pensadas para disfrutar de la naturaleza, la gastronomía y la cultura vitivinícola en un entorno privilegiado. Desde un exclusivo picnic entre viñedos, que arranca con una copa de Hito Rosado para visitar los viñedos y las instalaciones de la bodega y concluir con una cata al aire libre de Cepa 21 y Malabrigo con un pequeño picnic con productos locales para disfrutar del entorno con tranquilidad mientras se contemplan los viñedos en uno de los momentos más bellos del año, hasta una experiencia centrada en la viticultura regenerativa o su clásico e icónico taller de vendimia que permite a los visitantes convertirse en bodegueros por un día, ya que arranca con la vendimia manual, seleccionando los racimos y pisar la uva para luego probar sus vinos.
Y para los que busquen una velada única al atardecer, Finca Villacreces, ubicada en la ‘milla de oro’ de Ribera, despide el verano con su tradicional Villacreces Sunset el próximo 19 de septiembre, un encuentro con la naturaleza vista a través de la puesta de sol entre viñedos y pinos centenarios, en pleno corazón de la Ribera del Duero. Un escenario idílico que luce aún más al atardecer, en una jornada en la que recorrer los viñedos, ver la preparación de la vendimia y pasear por la bodega. En esta edición, se podrá disfrutar de una representación teatral a cargo de la compañía Deseo Teatro y de la música en directo de Rocío Torío, mientras se degusta una copa de vino, con una degustación de ibéricos de la marca Alhándiga de Salamanca y los dulces de El Toro.
En el Sur, Jerez de la Frontera disfruta a lo largo de gran parte de septiembre de su ‘Fiesta de la vendimia’, con actividades como catas magistrales en un espacio único como el patio de armas del Alcázar, donde catar generosos de González Byass, Fundador, Lustau o Cayetano del Pino, entre otras bodegas jerezanas, rutas por viñedos y tonelerías o visitas a sus espectaculares bodegas catedrales con su altos techos, muros gruesos, grandes ventanas y suelos de albero que mantienen una temperatura y humedad estables para favorecer el especial microclima que precisan los generosos en sus botas.
Unas bodegas catedrales, donde los ‘sherrylovers’ podrán perderse entre sus soleras, mientras disfrutan de los altos arcos que sustentan las bodegas. Así, en Osborne, han diseñado diferentes propuestas enoturísticas en su bodega de Mora para conocer los orígenes de esta icónica marca, el proceso de envejecimiento de sus vinos y del Brandy de Jerez, así como el recorrido histórico del icónico Toro, que este año celebra 70 años. Todo ello con la degustación de sus vinos en un buen ambiente o terminar la jornada comiendo en Toro Tapas, que apuesta por el producto local, la estacionalidad y una gastronomía que celebra la calidad y el carácter del Sur.
En Baleares, el hotel Finca Serena traslada a sus huéspedes al corazón del Mallorca más auténtico e interior invitándoles a participar de forma gratuita el 4 de septiembre en la vendimia de sus más de 10 hectáreas de viñedo, dedicadas a la recuperación de variedades autóctonas como Premsal Blanc, Callet y Giró Ros. La experiencia continuará al caer la noche en su restaurante Jacaranda, donde el chef Jordi Rigo ofrecerá un menú especial de temporada en la terraza Las Palmeras, combinando producto de kilómetro cero con las elaboraciones de la finca. En la propuesta destaca su reconocido vino rosado junto a su gran novedad del año: Tinto Aubor, el primer tinto del hotel elaborado de forma ecológica a partir de la variedad Callet por el enólogo Tomeu Llabrés, consolidando un concepto de lujo experiencial que conecta directamente al visitante con la tierra y el origen.
Y para quienes buscan experimentar el origen del vino sin filtros ni artificios, Bodegas Martúe abre sus puertas el 12 de septiembre con una jornada especial de vendimia diseñada para vivir desde dentro el momento más culminante del año. Una propuesta que arranca con una visita guiada por sus instalaciones que da paso a la inmersión en el propio viñedo, donde los asistentes no solo recogen la uva a mano, sino que participan en una didáctica cata de variedades directamente a pie de cepa. La experiencia culmina en un ambiente distendido con un picnic al aire libre maridado con los vinos de la casa y un regalo sorpresa de recuerdo.

