Su impacto directo e inducido en el Producto Interior Bruto (PIB) ascendió al 27,0% (455.531 millones de euros), generando 3,11 euros por cada euro invertido.
Por segmentos de negocio, las tecnologías de la información (ti) se afianzaron como el principal motor de la industria al acaparar el 54,2% del total y facturar 79.486 millones de euros (+9,3%), impulsadas por los servicios informáticos, el software, la ciberseguridad y la inteligencia artificial (ia) generativa.
El ámbito de comunicaciones facturó 30.305 millones de euros (+3,0%), repartidos entre servicios mayoristas (10.972 millones, +5,6%) y minoristas (19.333 millones, +1,6%).
Por su parte, contenidos digitales sumó 20.850 millones (+5,2%), gracias al avance del streaming, la publicidad ‘online’ y los videojuegos; mientras que telecom y electrónica alcanzó los 16.019 millones de euros (+1,0%).
RÉCORD EN EXPORTACIONES Y MAYOR DÉFICIT COMERCIAL
En el comercio exterior de productos y servicios TIC (excluyendo Contenidos Digitales), las exportaciones marcaron un máximo histórico de 28.552 millones de euros (+10,5%), lo que representa el 1,7% de las ventas españolas al exterior.
No obstante, las importaciones TIC subieron un 8,6% hasta los 35.864 millones de euros (6,8% del total nacional) por la dependencia del equipamiento exterior.
Esta dinámica elevó el saldo comercial negativo del sector un 1,7%, situando el déficit comercial en -7.312 millones de euros.
EL E-COMMERCE CRECE UN 20% Y LA INVERSIÓN PÚBLICA CAE UN 7%
El comercio electrónico volvió a ser un catalizador del negocio digital tras registrar una facturación récord de 114.812 millones de euros en 2025 (+20,6%), alcanzando las 2.051 millones de operaciones (+16,8%).
Las agencias de viajes y el transporte aéreo encabezaron el volumen de negocio ‘online’, mientras que la compraventa de productos y servicios strictly del sector digital sumó 9.868 millones (+13,9%).
En contraste, la contratación pública en tecnologías digitales descendió un 7,2%, hasta los 6.018 millones de euros, tras la finalización de los grandes proyectos del programa Next Generation EU.
La Administración General del Estado redujo su gasto un 5,7% (2.864 millones) y las comunidades autónomas un 21,8% (1.927 millones), frente al repunte del 25,1% en las entidades locales (1.227 millones).

