«Esto es importantísimo, porque la encriptación actual de nuestros datos, nuestros datos de defensa, nuestros datos de inteligencia, las firmas digitales que ustedes utilizan actualmente, van a estar en crisis cuando esto se desarrolle», ha afirmado Hernando.
El secretario de Estado ha indicado que este reto afecta a las administraciones públicas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios de inteligencia y las entidades financieras, entre otros ámbitos que utilizan sistemas de cifrado para proteger datos y comunicaciones.
INVENTARIO Y CALENDARIO
Hernando ha defendido que las administraciones elaboren un inventario de los sistemas que deben migrarse y establezcan un calendario que priorice aquellos considerados más críticos.
«Tenemos que hacer varias cosas. En primer lugar, tener un inventario. Saber qué es lo primero que tenemos que emigrar o todo lo que tenemos que emigrar», ha señalado.
El secretario de Estado ha situado 2030 y 2031 como fechas en las que, a su juicio, deberá comenzar la migración de los sistemas más críticos.
«En estos momentos lo que tenemos todos claros es que se está recopilando, se está cosechando para desencriptar después cuando venga esa tecnología», ha afirmado Hernando.
Asimismo, ha señalado que la Administración debe prever la existencia de empresas y tecnología capaces de prestar servicios relacionados con la transición hacia la criptografía poscuántica.

