Este hito forma parte de la estrategia de innovación de MasOrange para anticipar las necesidades de conectividad futuras y preparar las infraestructuras para afrontar la nueva era de la inteligencia artificial (IA), la automatización, la computación cuántica, las experiencias digitales inmersivas y futuros casos de uso que transformarán sectores completos de la economía, según ha informado este miércoles la compañía.
Aunque la llegada del 6G a España se proyecta hacia 2030, MasOrange ha explicado que ya trabaja en la preparación de esta nueva era tecnológica probando la banda de 6 GHz, que cuenta con una combinación única de cobertura, capacidad y eficiencia.
A pesar de que este espectro aún no ha sido licenciado en España, la industria coincide en que esta banda será un recurso vital para que las futuras redes móviles soporten nuevos servicios de última generación con la eficiencia necesaria para contener el gasto energético.
«La banda de 6 GHz multiplicará la capacidad disponible en las redes móviles para poder absorber el crecimiento orgánico de los datos impulsado por el uso intensivo de la IA y de experiencias digitales avanzadas. Estamos ante un habilitador tecnológico fundamental para cualquier operador que aspire a liderar el mercado en la próxima década», ha detallado el responsable del proyecto en MasOrange, Víctor Manuel Plaza.
UNA NUEVA GENERACIÓN DE REDES Y ANTENAS INTELIGENTES
La introducción de nuevas frecuencias para las comunicaciones móviles exige el desarrollo de una nueva generación de equipos y tecnologías radio asociadas.
En este contexto, la validación realizada por MasOrange y Ericsson incluyó pruebas con arquitecturas avanzadas de antenas activas, que evolucionan desde las configuraciones actuales de 64 transmisores y receptores (64TR) a sistemas 256TR, con el potencial de cuadruplicar el número de elementos radiantes.
Asimismo, ambas compañías probaron técnicas avanzadas de direccionamiento de señal, conocidas como ‘beamforming’. Esta tecnología permite dirigir el haz de transmisión de datos de forma dinámica y ultraprecisa hacia la ubicación y las necesidades específicas de cada usuario en movimiento.
De este modo, se mejora el aprovechamiento del espectro disponible y se incrementa de forma significativa la capacidad de la red, dado que un mismo espectro podrá emplearse para transmitir datos a un mayor número de usuarios y con una mayor eficiencia energética.
La combinación de estas tecnologías permitirá aprovechar mejor cada megahercio (MHz) de espectro, multiplicar por cuatro la capacidad disponible de cada nodo móvil, mejorar la experiencia de usuario en entornos de alta demanda y avanzar hacia redes más eficientes, programables, abiertas y sostenibles.

