El informe, elaborado con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la consultora Mercer y Google Maps, evalúa indicadores como la contaminación acústica, las horas de luz solar, la disponibilidad de zonas verdes, el acceso a la sanidad o el coste de la alimentación equilibrada.
Lima lidera la lista de entornos con mayores barreras de bienestar al obtener 85,3 puntos sobre 100 en déficit ambiental y comunitario, motivado por los bajos niveles de radiación solar y la escasez de espacios verdes. Le siguen Hanói (82,7 puntos), lastrada por el ruido urbano, y Cuzco (76,3 puntos), destacada por la debilidad de sus redes sociales y comunitarias.
La clasificación de los diez destinos más desfavorables para la salud del trabajador itinerante la completan Bogotá (Colombia), Da Nang (Vietnam), Ho Chi Minh (Vietnam), Cancún (México), Medellín (Colombia), Tiflis (Georgia) y Buenos Aires (Argentina).
Ninguna ciudad española figura en la lista de los diez emplazamientos con peores índices.
Asimismo, la investigación sectorial revela que el 32,2% de los nómadas digitales de larga estancia ha sufrido agotamiento profesional (‘burnout’) asociado a la movilidad continua, mientras que el 32,3% manifiesta aislamiento respecto a sus redes de apoyo social.
Entre los principales obstáculos señalados por los encuestados destacan los cambios de huso horario (33,7%), el desconocimiento de las instalaciones del entorno (20,7%) y el coste de la actividad física o la alimentación saludable (18,8%).

