El jurado ha adoptado esta decisión tras evaluar las 30 candidaturas presentadas a la trigésima séptima edición del galardón, cuyo plazo de presentación concluyó el pasado 9 de julio. Se ha decantado por la Cofradía de Pescadores Santa Ana, de Llanes «por la sostenibilidad, la innovación, la solidaridad, el estudio y la difusión de la cultura pesquera, y la eficiencia en su modelo de gestión. Además, reconoce con este premio a todas las cofradías de pescadores y a su gente».
Ha estado integrado por Ana Alonso Lorenzo, Cristina Álvarez Mendo, Azahara Cañedo Ramos, María Cardín Blanco, Lucía González Cuesta, Leticia González Menéndez, Juaco López Álvarez, Marlén López Fernández, Judith Naves Morán, Eva Pando Iglesias, Marco de la Rasilla Vives, Rosa Roces García, Ramón Rodríguez Álvarez, Trinidad Rodríguez Díez, Germán Romano Sobrino y Jorge Suárez Díaz, presidido por Francisco Rodríguez García y actuando de secretario Fernando Delgado Álvarez.
La Cofradía de Pescadores Santa Ana de Llanes tiene su origen en la Cofradía de Mareantes de San Nicolás, una de las más antiguas de Asturias, que agrupaba al gremio de pescadores de la villa llanisca desde su constitución en torno al año 1350 y que tuvo gran importancia en el desarrollo económico de la zona gracias a la pesca de ballenas entre los siglos XIV y XVII.
Este grupo humano dedicado a las labores náuticas, que históricamente incluyó a las mujeres en diversas labores en tierra como rederas o vendedoras ambulantes, también desarrolló actividades religiosas y asistenciales. Durante siglos, la Cofradía de San Nicolás sufragó procesiones, festividades de santos, misas y entierros de cofrades, y ayudó a enfermos, viudas, huérfanos, marineros en tránsito y náufragos.
La Cofradía recibió su confirmación por parte de los Reyes Católicos en 1480, fecha en la que construye su capilla en el barrio de Cimadevilla de la villa de Llanes que, ampliada en 1661, actualmente presenta un buen estado de conservación. Hasta el declive de la pesca ballenera a finales del siglo XVIII y su completa extinción en la primera mitad del XIX, la Cofradía, cuyas señas de identidad habían sido la caza de cetáceos, las pesquerías artesanales y el comercio marítimo, había colaborado con el Ayuntamiento en la construcción de un inicial y pequeño muelle en el puerto llanisco a mediados del siglo XVI y también había contribuido, con continuadas levas, al servicio de la Real Armada.
Los pescadores llaniscos, finalizada la caza de ballenas, mantuvieron su actividad de pesquería artesanal y llegaron a contar, en los años veinte del siglo pasado, con una de las principales flotas de barcos a vapor del Principado. Actualmente, la Cofradía conserva las pesquerías tradicionales y cuenta, entre sus prioridades, con la explotación responsable, así como la sostenibilidad de las especies y los caladeros.
El puerto marítimo de la villa de Llanes continúa siendo unos de los principales puertos pesqueros de Asturias, logro que repercute en el desarrollo turístico, hostelero y económico de la zona. La subasta diaria de capturas, destacada por su compromiso con la pesca sostenible por National Geographic; las fiestas de Santa Ana o las diferentes jornadas gastronómicas, como la degustación del atún rojo, son algunas de las muchas actividades de promoción que realiza.
La Cofradía participa y organiza, también, diferentes actividades culturales, como el concurso anual de fotografía Amartumar, para sensibilizar acerca del cuidado de los océanos, o la Ruta Marinera de la Princesa, un recorrido divulgativo por algunos de los edificios y espacios históricos de Llanes que la princesa Leonor de Austria habría recorrido en una estancia en la villa en el año 1517.
En 2018 la Cofradía editó el libro Antiguos mareantes de Llanes, escrito por el historiador Antonio Celorio Méndez-Trelles, que recoge la historia y organización del gremio pesquero en la localidad desde el siglo XII al XX. También ha publicado volúmenes infantiles para concienciar sobre el cuidado del mar, como el libro Pescando valores (2025) y el libro Llanes, gente del mar, que recoge fotografías y textos sobre personajes y miembros históricos de la cofradía.
La cofradía lleva a cabo numerosas iniciativas relacionadas con la sostenibilidad y el cuidado del océano, como la organización de talleres de concienciación y jornadas de limpieza de playas. En junio de 2020 firmó un convenio de colaboración con la Asociación Vertidos Cero para el desarrollo del proyecto ‘Mares Circulares’, por el cual las embarcaciones retiran los residuos encontrados durante las labores de pesca para su gestión posterior en tierra, y está implicada en diferentes proyectos de sensibilización ciudadana y promoción de la economía circular.
También desarrolla iniciativas solidarias como la donación de parte de las capturas a las familias más necesitadas o para los menús solidarios de la Escuela de Hostelería del IES de Llanes. Con motivo de la declaración de la ONU de 2022 como el Año Internacional de la Pesca Artesanal, la Cofradía puso en marcha una campaña para concienciar a los niños sobre la importancia de la pesca artesanal en la economía local y la sostenibilidad.
Además, realiza un esfuerzo de divulgación de sus actividades y compromisos a través de su página web, redes sociales y medios impresos (cartelería, folletos, marcapáginas, etc.). En 2025 recibió el premio Urogallo de Oro concedido por el Centro Asturiano de Madrid por la defensa de la pesca artesanal y la preservación de la cultura local.
El Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias reconoce desde 1990 a un pueblo, aldea, núcleo de población, espacio paisajístico o colectivo humano del Principado que haya destacado por la defensa y conservación de su entorno natural, ambiental o de su patrimonio histórico, cultural o artístico.
CANDIDATURAS
Entre las candidaturas presentadas en esta edición figuraban, además de la Cofradía de Pescadores Santa Ana, las localidades y colectivos de Soto, en Laviana; la Sociedad La Peruyal, de Parres; El Pito y la Asociación Amigos de Cudillero; Arnáu, en Castrillón; Santo Adriano; Bermiego, en Quirós; y la parroquia de Posada, en Llanes.
También optaban al premio la comunidad vecinal de Fitoria, en Oviedo; Murias, en Aller; el Val.le de Cuna, en Mieres; Salas; Corao, en Cangas de Onís; la parroquia de Llaviana, en Gozón; El Mazucu, en Llanes; Suarías, en Peñamellera Baja; Berbes, en Ribadesella; y Valdepares, en El Franco.
Completaron la relación de candidaturas la parroquia de Piantón, en Vegadeo; Trubia y Siones, en Oviedo; la parroquia de Coya, en Piloña; Taramundi; la comunidad vecinal de Caso; la parroquia de Pelluno, en Aller; el valle de Samuño, en Langreo; Grado; El Regueral, en Carreño; y El Castillo, en Soto del Barco.

