Según han confirmado fuentes sindicales a Europa Press y ha avanzado ‘El Periódico’, los hechos denunciados por CGT ante Inspecció de Treball ocurrieron el 8 de julio, día en el que se llegó a alcanzar una temperatura de 40 grados, y pese a lo cual la compañía mantuvo a los ‘riders’ circulando.
Este hecho, explica la resolución del organismo, va en contra tanto del propio protocolo de climatología adversa de Glovo como de las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo.
CGT presentó entonces una denuncia ante Inspecció de Treball, ahora resuelta con una propuesta de sanción, que puede variar entre un importe de 2.451 euros, en su grado mínimo, y 49.180 euros en su grado máximo, a determinar por el organismo.
Glovo, por su parte, afirma no haber recibido aún dicha resolución de la entidad del Departamento de Trabajo, y está a la espera de poder analizarla.

